La banalización del alcohol al volante


La exvicepresidenta de la Junta de Castilla y León, exportavoz y exconsejera de Empleo Rosa Valdeón ha renunciado también a la vocalía que mantenía en el Comité Ejecutivo del PP a designación de Mariano Rajoy, tras el adelantamiento al volante de un Volvo que protagonizó el viernes estando ebria. Sigue siendo, en cambio, vicesecretaria de Acción Política en el PP regional y diputada por Zamora en las Cortes regionales.
Sin embargo, el leonés propietario de la empresa de transportes Transcueto, Vicente Cueto Barragán, afincado en La Virgen del Camino, se sorprendía del revuelo suscitado por una vicepresidenta regional triplicando la tasa de alcohol permitida. La verdad es que no es el primer cargo representativo del PP en hacerlo, pero decir que "todos hemos bebido alguna vez" para restar importancia a lo que definió como "un roce" en el trailer de su empleado, es generalizar mucho su vicio.
¡Qué pobre víctima de prohibiciones, el sr. Cueto, sin libertad para beber! El filósofo Fernando Savater -en las listas de UPyD por Madrid al Congreso en las últimas elecciones, y que fue más que duplicada en votos por la del Partido Animalista- se quejó alguna vez del "regreso de la Inquisición", rechazando eso de que se prohíba atacar al inocente (al que sufre desde las borracheras de los demás al volante hasta el proxenetismo): "cada vez hay más prohibiciones"; se terminará por "prohibir absolutamente todo"; "no se resuelven los problemas pero, en cambio, se van a prohibir las satisfacciones"; "cada vez hay más inquisidores".  Se prohíbe que el humo del tabaco afecte a los no fumadores, se prohíbe que los periódicos se lucren con la prostitución (una actividad que los mismos que mandan se niegan a legalizar), se prohíbe torturar animales...
Bueno, los toros todavía se pueden seguir torturando. De hecho, los miajadeños (todos) continúan financiando la fortuna personal de Ortega Cano al haber recibido su empresa el contrato del Ayuntamiento de Miajadas para celebrar corridas de toros, con la colaboración de los hoteles La Torre y El Cortijo. Un Ortega Cano muy conocido por sus hazañas de sangre dentro y fuera de los ruedos, ¿pero quién se acuerda de la víctima de la tasa de 1,26 g. de alcohol por litro de sangre que tenía Ortega Cano el día que atropelló a Carlos Parra?
Carlos Parra, la víctima de Ortega Cano
Portada del libro
‘Vida y muerte de Carlos Parra. El hombre que se cruzó con el torero’ (Los libros del lince), de Susana Falcón, recorre la vida de un hijo de la emigración, nacido en Bélgica, donde se embarcó en movimientos de defensa de los inmigrantes. Según decía la escritora, su mujer, Manoli, "se pregunta por qué tiene que cruzarse con una persona que bebe habitualmente y que causó la muerte de su marido". Los miajadeños también se cruzaron con él en agosto.
“La familia se pregunta si Ortega Cano se acordará, aunque sea durante unos minutos al día, de que ha matado a una persona”. Y lo que le queda aún por matar...