Juez y parte


Juan Torres López, Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, escribe en publico.es sobre "la gran influencia y poder político que los grandes grupos financieros y empresariales tienen sobre las instituciones [...] grupos [que] se formaron en la dictadura y eso les dotó de una fuerza y de unos privilegios especialmente considerables [..., que] tienen su asiento principal en los grandes sectores estratégicos, en la banca, la energía, las telecomunicaciones o los medios de comunicación [...] y que penetra en las propias administraciones públicas e incluso en las más altas magistraturas e instituciones del Estado.

"El caso del sector eléctrico es paradigmático y ahora se vuelve a poner de evidencia cuando el gobierno de Rajoy vuelve a subir el recibo de la luz.

"En la anterior etapa de gobierno de Aznar se reconoció un llamado “déficit de tarifa” que ha ido creciendo año tras año y que está proporcionando a las compañías eléctricas grandes beneficios a costa de los consumidores de luz.

"A la opinión pública se le está diciendo desde entonces que las eléctricas tienen unos costes muy elevados y que la tarifa que pagamos es insuficiente [...] Pero a la sociedad no se le informa que [...] ese déficit está trucado. No es la diferencia entre la tarifa y los costes reales que soportan las empresas sino con los muy sobrevalorados que se inventan y que los sucesivos gobiernos (y los jueces que resuelven las demandas de las eléctricas) aceptan sin problema.

"Para lograr ese efecto las compañías recurren a diferentes procedimientos: asignar a la electricidad mucho más barata que producen centrales ya amortizadas los costes de otras más caras, aplicar el de la franja horaria de mayor precio, o registrar costes de inversiones realizadas o de otros gastos muy por encima de los realmente soportados."

Los "enormes beneficios en España, casi 29.000 millones de euros desde 2005", de las eléctricas derivan además de que "facturan a los consumidores por tener derecho a conectar la potencia contratada (lo que no están en condiciones de asegurar porque la red es deficiente en muchos puntos) o los llamados costes de transición a la competencia, un invento de las propias compañías que les ha supuesto mas de 9.000 millones de ingresos extras, además de inflar el precio del alquiler de los nuevos equipos de medida, entre otros".

Así, "hemos de pagar un recibo que es el tercero más caro de Europa, solo superado por el de Chipre y Malta.

"Durante años, los gobiernos se vienen limitando a aceptar las condiciones que les ponen las grandes compañías eléctricas, en cuyas asesorías o consejos de administración entran y salen los mismos que antes o luego han de tomar decisiones sobre las tarifas y las condiciones de su negocio, como el mencionado Aznar, de Guindos, Elena Salgado o Felipe González". Para ser ministro de Economía, Luis de Guindos dejó el destacado sillón en el consejo de Endesa que le permitió superar el año pasado los 400.000 euros de ingresos. Para que todos los cabos estén bien atados, de Guindos conserva una gran amistad con el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, el encargado de anunciar la última subida de la luz.

"Si en España hubiese una verdadera democracia las televisiones estarían explicando a la gente por qué suben tanto sus recibos de la luz y quién y por qué se lucra con ello. Y los gobiernos, en lugar de rendirle pleitesía, habrían disuelto ya el oligopolio eléctrico, nacionalizado las empresas y evitado el engaño. En lugar de eso, Rajoy vuelve a subir la luz y encima su gobierno afirma que está reduciendo los costes del sistema, como si hubiera tomado alguna medida encaminada a evitar su sobrevaloración artificial".