Chaves a la Universidad: ¿otro caso Ibarra?


El expresidente andaluz y exvicepresidente tercero del Gobierno Manuel Chaves, que dio clases de Derecho del Trabajo en la Universidad de Sevilla en la década de los setenta, regresará a la labor docente en la misma disciplina en la Universidad de Córdoba "el próximo mes de septiembre". Lo ratificó en el acto institucional del día de la Comunidad en el que fueron entregadas las Medallas de Andalucía por parte del presidente Griñán, que no hizo participar a otras instituciones, tal y como hacía también en exclusiva Fernández Vara en Extremadura. Al menos, la Hija predilecta no fue de la Casa de Alba, sino la cineasta Josefina Molina; el pintor Luis Gordillo fue el Hijo predilecto.

Chaves compaginará la docencia con su labor como diputado en el Congreso por Cádiz. La reincorporación se produce a unos años de cumplir la edad límite (70) en que pasaría a ser ‘emérito’, lo que le impediría tener derecho a una pensión.

Esperemos que la verdadera izquierda salga fuerte de las urnas el 25 de marzo para impedir que la agenda socialista incorpore prejubilaciones con cobro hasta los 70 años del sueldo completo, que siempre es mayor que la pensión. El Tribunal de Cuentas del Estado ha hecho advertencias sobre la falta de legalidad del plan de prejubilaciones en la Universidad de Extremadura a partir de los 60 años al que se acogieron 70 catedráticos y profesores titulares en las tres convocatorias 2007-2009.

Los hay que seguirán cobrando, a cargo de la Universidad, hasta 2018, el complemento avalado por los Consejos de Gobierno de la UEX y de la Junta de entonces: el expresidente extremeño Rodríguez Ibarra tiene aún 64 años. La compensación de los maestros de primaria y profesores de secundaria acogidos hasta su último año, 2011, a la "jubilación Logse", ha sido bastante menor.

En una rueda de prensa que ofreció la portavoz del PSOE de Extremadura, se aseguró que la prejubilación del expresidente Ibarra se enmarcaba en la necesidad que establece el Plan Bolonia "de converger con Europa para transformar formas y métodos docentes y facilitar el rejuvenecimiento de las plantillas". El Ministerio de Educación instó a ello y, de hecho, otras universidades siguieron a la extremeña en un camino que, aunque en 2006 se apartó a los sindicatos de su negociación, CCOO ve justificado por ese contexto de reforma universitaria europea.

El diario 'El Mundo' cifraba en 4.200 euros al mes la pensión de los 70 jubilados, concurriendo en el caso del expresidente la circunstancia de ser juez y parte. En el Consejo de Gobierno del 25 de abril de 2007 (cuatro días antes de la celebración de las elecciones, en las que dio el testigo a Fernández Vara) autorizó a la Consejera de Educación, Eva María Pérez, a firmar el convenio que, según la Junta, tenía por objetivo "la mejora continua de la calidad y las condiciones en la que la Universidad presta su servicio a la sociedad". Se autorizó un presupuesto total para la puesta en marcha inmediata de las prejubilaciones de 14,45 millones de euros, más de 6 veces los 2,3 millones reducidos en la subvención nominativa de la Junta (-2,17%, descenso inferior al del 4,36% de todo el presupuesto para 2012 de la Universidad de Extremadura).

La Ley 03/2007 de 19 de abril, firmada también por Ibarra, regulaba el estatuto de quienes han ostentado la Presidencia de la Junta de Extremadura, aprobada por PP y PSOE en la Asamblea de Extremadura con los votos en contra de Izquierda Unida, contemplaba el sostenimiento de la oficina de Ex-presidente, con "al menos tres puestos de trabajo", vehículo oficial con conductor, derecho a percibir dietas y el pago de gasos protocolarios. La razón por la que Ibarra no percibió la pensión especificada en su artículo 5 es la incompatibilidad con la prejubilación a la que se acogió tras tan sólo año y medio como profesor de Análisis del Discurso Periodístico e Introducción a la Política. La normativa hasta entonces marcaba que hasta los 70 años no había posibilidad de jubilación.