Consultoría Informática Extremeña: las instituciones públicas cómplices


"Las empresas, velando celosamente por los papeles del trabajador, ¿quién lo iba a decir? ¿Para qué quieres tú tanto papeleo, nóminas, contratos, tc1 y tc2, certificados de empresa, finiquitos?... Nada por aquí nada por allá, prestidigitación de los documentos laborales, el colmo del espíritu emprendedor. '¿La copia del contrato? No se hizo la miel para la boca del asno', relata entre dientes el pistolero. La fatalidad del obrero: siempre regateando los cochinos papeles, siempre maldiciendo o anhelando un simple escrito que fije el punto de partida, un límite, una cantidad o un derecho que no sea graciable."
(Manuel Cañada, Joaquín Vega y Asamblea de yeseros y escayolistas de Badajoz. La huelga más larga. BALADRE, ZAMBRA; Málaga, 2011)

Una de las empresas que hoy en día, entre otras actitudes como deudas pendientes con un alto porcentaje de sus empleados y ex-empleados, escamotea documentación al trabajador, es Consultoría Informática Extremeña (CIE, S.L.; CIF: B-06270748,) y, lo más lamentable, las instituciones públicas siguen fomentando esta forma de actuar brindándole contratos.

El 3 de enero se formalizó el contrato por el que el Rectorado de la Universidad de Burgos adjudicó a CIE de forma negociada sin publicidad la "Implantación de un sistema intelligence y de reporting, de apoyo a la construcción del sistema de información de la Universidad de Burgos". Es la entidad pública corresponsable de prácticas empresariales aberrantes si conocía que CIE es una empresa que, a fecha de elevación de la propuesta de adjudicación por parte de la Mesa de Contratación (25 de noviembre de 2011), adeudaba, entre otras muchas, la nómina de once meses atrás a casi todos sus trabajadores.

Quien no cabe duda de que sí lo conocía y, a sabiendas de ello, adjudicó el 9 de noviembre por 60.655,22 euros a la empresa radicada en Mérida, el "Proyecto, desarrollo e implantación de módulos funcionales del sistema de gestión bibliotecaria (LIBRAE)", era la Consejería de Empleo, Empresa e Innovación de la Junta de Extremadura.

¿Se destinó ese dinero a saldar salarios pendientes, ya reducidos unilateralmente por la empresa un año antes de eliminar también unilateralmente complementos acordados? No. Porque si al empleado se le ocurre reclamar lo que es suyo ante las instancias pertinentes (visto que por los cauces internos pueden pasar 11 meses sin éxito), las represalias no se hacen esperar, amparadas, por supuesto, en el oscurantismo documental. Papeles al empleado, ¿para qué?