Enseñando al "Monito"



Cada cierto tiempo, nuestro perrito, el “Monito”, escarba en el jardín y hace un hoyo. Suele hacerlo cuando siente mucho calor y no encuentra como refrescarse, especialmente cuando queda solo un tiempo.

Enseñarle a no hacerlo, no es fácil, pues a los animales hay que descubrirlos “in fraganti”, en el momento justo de la comisión del delito. Los perros tienen asociación mental de corto alcance, de modo que si lo reprendes pasados unos minutos, él no tiene cómo comprender que se le castiga por hacer aquel hoyo. Asocia la reprimenda a lo que acaba de hacer (justo en ese momento estaba completamente tranquilo y feliz meneándote la cola en señal de aprecio). La mayoría de las personas no toma en cuenta esta realidad y castiga a los animales con la lógica humana, provocando en ellos el desconcierto y el estrés. Si no se le puede reprender inmediatamente de cometido el acto que queremos corregir, hay que tener paciencia y esperar otra oportunidad.

Lo mismo vale para los premios. Ideal que solamente tuviéramos que elogiarlos. Cuando tu mascota haga algo bien, manifiéstale claramente que estás contento por ello. Un perro, por ejemplo, estará feliz de complacerte, es el motivo de su vida. El premio, aquí también, debe ir inmediatamente al hecho que queremos gratificar, para que él lo pueda asociar.

Otra diferencia del Monito con los seres humanos es que él es incapaz de sentir rencor. Por eso, aunque los dueños maltraten a sus mascotas, éstas volverán cariñosas al lado de ellos. Pero es mejor tratarlas con respeto, para que se críen sanas, vigorosas y sin agresividad. Estas pequeñas consideraciones se compensan con los momentos de alegrías y cariños que nos entregan por muchos años.

Con el trato humano hay ciertas semejanzas y ciertas diferencias, por cierto. Es igualmente válido que si tienes que llamarle la atención a alguien, es conveniente hacerlo lo antes posible, aunque esperando el tiempo necesario para serenarte y para hacerlo en privado. Y si la otra persona ha hecho algo que te produce satisfacción, hazlo ver inmediatamente con un elogio sincero. Verás que obtendrás muy buenos resultados.

Cuando te molestes por algo que ha hecho o no ha hecho otra persona, exprésate sin descalificarlo ni atacarlo. Simplemente señala el hecho en particular y cómo a ti te ha afectado. No atribuyas intenciones ni generalices. Porque las personas tienen su orgullo y es fácil que guarden rencor, a diferencia de mi “Monito”. Si criticas, descalificas y atacas a alguien, es posible que ganes la discusión o que hagas valer tu mayor jerarquía, pero al final nadie gana, porque ha quedado resentido y en cualquier otra ocasión, esa persona aprovechará consciente o inconscientemente una oportunidad para desquitarse.

Prefiere el elogio a la crítica. Y si tienes que corregir, señala el hecho preciso, indica por qué te afecta negativamente y sugiere una corrección. Te irá mejor en la vida.

Sergio Valdivia

El "Monito" nació el 1 de junio de 1997. Hijo póstumo de mi anterior mascota, el "Parakas".